Se trata de los suboficiales Bernardo Agustín González y Bruno Santiago Vignatti, a quienes se les impusieron tres años de prisión de ejecución condicional, inhabilitación especial perpetua para ejercer la función policial y multas económicas. Otro funcionario policial ya fue condenado, y un cuarto agente de la fuerza de seguridad está en prisión preventiva. También fue imputada una gestora. El fiscal a cargo de la investigación es Ezequiel Hernández.