
Ser parte del cuerpo técnico que llevó a la Selección Argentina a la cima del fútbol mundial también tiene una dimensión económica. Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala llegaron a la estructura de Lionel Scaloni después de haber construido patrimonios durante extensas carreras profesionales en Argentina y Europa. A diferencia de otros exfutbolistas que convirtieron su fama en marcas, restaurantes, hoteles o fondos de inversión, los tres optaron por un perfil mucho más reservado.











